Una Semana Santa insólita en el Vaticano y en el mundo

Papa Francisco: Domingo con ramos pero sin feligreses

ROMA.- Será una Semana Santa inédita la que se celebrará a partir de este Domingo de Ramos, en el Vaticano y en el mundo.

Por primera vez en muchos decenios, los católicos de los países infectados por el coronavirus, no podrán en su mayoría asistir a ninguna de las celebraciones que realice la Iglesia local, según determinó el Vaticano que pide respetar las normas impuestas por los gobiernos de cada país.

Será igual en el estado de la Ciudad del Vaticano, que tiene una dimensión de menos de un kilómetro cuadrado pero donde ya se verificaron 7 casos de personas infectadas, entre ellas un cardenal italiano y otro de Burkina Faso.

En un decreto de la Congregación del Culto Divino del Vaticano, del 25 de marzo, se especificó que “el Santo Padre celebrará los ritos de la Semana Santa en la Basílica de San Pedro” pero “ sin la presencia del pueblo”. Entre las muchas otras cosas que prohibió el decreto vaticano, que se deberá aplicar e todas las iglesias de países infectados por el coronavirus, fue el “abrazo de la paz” que normalmente se dan los fieles durante la misa y el rito del “lavado de pies” del Jueves Santo que tradicionalmente el papa Francisco iba a hacer a alguna cárcel romana, seleccionando prisioneros de distintos países. Tampoco se podrá hacer ninguna procesión.

El papa Francisco, que en estos días se ha referido repetidas veces al coronavirus tratando de animar a las personas afectadas y resaltando el valor de la gente que trabaja en los hospitales, sin embargo no dejará de estar cerca de los fieles durante la Semana Santa. Celebrará cada misa y cada evento prácticamente sólo o acompañado a distancia por algunos pocos sacerdotes o prelados. Pero todos los eventos serán transmitidos en vivo por la televisión vaticana y a través de Internet -incluso en el portal de la agencia vaticana Vatican News en distintos idiomas – a todo el mundo.

Un ejemplo de este tipo de acontecimientos fue el mensaje que Francisco lanzó el 27 de marzo sobre el coronavirus, tratando de impulsar la solidaridad, y la misa que celebró poco después, en un atardecer muy gris no sólo porque llovía sino porque la Plaza de San Pedro estaba desierta y él se veía completamente solo, como nunca. El gran director de cine y Premio Oscar Paolo Sorrentino, autor de películas como “The young Pope” (el joven Papa) y “The new Pope” (El nuevo Papa), definió ese momento que muchos han calificado como histórico, como algo que ocurre en su profesión y que demuestra que “la fuerza de las imágenes pueden cambiar las cosas”. Sorrentino aludía a la imagen del papa solo pero transmitiendo un mensaje de esperanza.

En un video mensaje por la Semana Santa, difundido el viernes pasado y subtitulado en varios idiomas, el papa Francisco volvió sobre la pandemia. “No puedo olvidar a los que están enfermos a causa del coronavirus, a las personas ingresadas en los hospitales. Tengo presente la generosidad de los que se exponen al peligro para curar esta pandemia o para garantizar los servicios esenciales a la sociedad. ¡Cuántos héroes, de todos los días, a todas las horas! También recuerdo a los que pasan apuros económicos y están preocupados por el trabajo y el futuro. Pienso además en los presos en las cárceles, a cuyo dolor se suma el miedo a la epidemia, por ellos y por sus seres queridos. Pienso en los que carecen de domicilio, que no tienen un hogar que los proteja”. En estos momentos de dolor, de dificultades, “hay quien hace muchas cosas buenas” pero no falta “el que aprovecha de las desgracias para ganar más”, dijo sin hacer referencia a alguien en particular. Y a las familias les dijo: “Es un momento difícil para todos. Para muchos, dificilísimo. El Papa lo sabe y con estas palabras quiere manifestarles a todos su acercamiento y su afecto”. Y más adelante concluyó diciendo que la fe pascual “alimenta nuestra esperanza” , que “es la esperanza de un tiempo mejor, en el que también nosotros podamos ser mejores, finalmente liberados del mal y de esta pandemia”.

El Vaticano difundió las celebraciones que hará el papa Francisco en San Pedro. El Domingo de Ramos conmemorará el “ingreso del Señor a Jerusalén” y celebrará una misa a las 11hs italiana (son cinco horas más que la hora argentina). El 9 de abril, Jueves Santo, celebrará una misa a las 18hs. El Viernes Santo, ocasión en la que tradicionalmente se hacía el Vía Crucis en el Coliseo de Roma en memoria de los cientos de cristianos masacrados allí en época romana, el papa hará el Vía Crucis en el atrio de la basílica de San Pedro a las 21. Las meditaciones para cada estación de este Vía Crucis han sido escritas por la parroquia de una cárcel de Padua. Serán 14 historias que entrelazarán la vida de los presos, de la policía penitenciaria, de los educadores de la cárcel, etc. El sábado 11 de abril, a las 21hs se realizará la vigilia pascual.

El domingo de Pascua, el papa celebrará la misa a las 11hs en San Pedro. Al concluir, impartirá su tradicional bendición “Urbi et Orbi” (a las ciudad y al mundo), una bendición especial que normalmente los pontífices imparten en fechas importantes para la Iglesia como Navidad y Pascua. Excepcionalmente, el papa Francisco impartió otra bendición Urbi et Orbi el pasado 27 de marzo, cuando oró por el fin de la pandemia en la desierta Plaza de San Pedro. La bendición suele ir acompañada de un mensaje.
Otro hecho insólito que acompañará esta semana es la adoración virtual (en Internet y por televisión) de la Sagrada Síndone expuesta en Turín, el manto que teóricamente envolvió el cadáver de Jesús en su tumba y que cuando éste resucitó, quedó allí pero con su cuerpo impreso en la tela. Sobre esta síndone investigadores estadounidense hace más de 20 años hicieron el análisis del Carbón 14 para saber a que época pertenecía, y demostraron que la tela era medieeval, no de la época de Jesús. Investigadores católicos poco después dijeron que el estudio estadounidense no se había hecho correctamente.

Otro detalle referido a la Semana Santa que preocupa a las autoridades, tanto nacionales como regionales, es el hecho de que en estos días los italianos tradicionalmente se trasladan de una ciudad a otra o en la misma ciudad para encontrarse con sus familias. Pero dado que la cuarentena ha sido prolongada por el gobierno hasta el 13 de abril para evitar más contagios, las autoridades han advertido que los controles policiales serán muy estrictos y también las multas.

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