(Reuters) – No usa mascarilla, pero Tommy, el robot enfermero, está ayudando a salvar vidas del coronavirus SARS-CoV2 de la misma manera.

Tommy es uno de seis nuevos robots que ayudan a médicos y enfermeras humanos a atender a pacientes contagiados en el Hospital Circolo en Varese, ciudad en la región de Lombardía que es el epicentro del brote en Italia.

“Es como tener otra enfermera, sin problemas relacionados con la infección”, dijo el doctor Francesco Dentali, director de cuidados intensivos del hospital.

Los robots, del tamaño de un niño y con grandes ojos parpadeantes, se dejan junto a la cama del paciente para que los médicos puedan cuidar a otros que se encuentran en condiciones más graves.

Monitorean el equipamiento médico en la habitación y lo transmiten al personal del hospital. Los robots tienen caras de pantalla táctil que permiten a los pacientes grabar mensajes y enviarlos a los médicos.

Lo más importante es que Tommy y sus colegas de alta tecnología permiten que el hospital limite la cantidad de contacto directo que los médicos y las enfermeras tienen con los pacientes, lo que reduce el riesgo de infección.

En Italia, más de 4.000 trabajadores de la salud han contraído el virus tratando a pacientes y han muerto 66 médicos.

El número de muertos en Italia, el país más afectado en términos de muertes en el mundo, superó los 13.000 el miércoles, más de un tercio de todas los fallecidos en el planeta.

“Utilizando mis habilidades, el personal médico puede estar en contacto con los pacientes sin un contacto directo”, explicó Tommy, que lleva el nombre de un hijo de uno de los médicos, a un periodista.

Los pacientes tardan un tiempo en darse cuenta de que, dada la enorme tarea de combatir el coronavirus y el costo que está cobrando el personal médico con exceso de trabajo, los robots pueden ser muy necesarios para los doctores.

“Hay que explicar al paciente el objetivo y la función del robot”, dijo Dentali. “La primera reacción no es positiva, especialmente para pacientes de edad avanzada. Pero explicando lo que se busca, el paciente está contento porque puede hablar con el médico”.

Los robots también ayudan al hospital a limitar la cantidad de máscaras protectoras y batas que el personal debe usar.

“En estos días, son un recurso escaso”, afirmó el doctor Gianni Bonelli, director del hospital.

Tommy y los otros robots tienen una ventaja más: no sufren por el agotamiento. Una carga rápida de baterías y están de vuelta en el trabajo.

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